El ingeniero pesquero de la UTN – Ushuaia, Sergio Osiroff, desde hace mucho tiempo tiene una visión muy crítica sobre los estudios que se están realizando en Tierra del Fuego para la instalación de salmoneras en torno al canal de Beagle.

Días pasados, un ministro del gobierno de esa provincia, hizo declaraciones púbicas en contra del grupo de personas o instituciones que sostienen que la instalación de salmoneras provocará un impacto ambiental muy grave.

Osirok a partir de estos dichos se expresó de la siguiente manera.

 

El Club de la Pelea

A través de sus declaraciones en defensa del “Corredor del Beagle”, un ministro del gobierno fueguino acaba de dar testimonio de su profunda vocación por el debate, el disenso y la participación ciudadana en las cuestiones que hacen al desarrollo de la provincia. Tanto es así que, de sus propios dichos, podría acaso deducirse que los que opinan distinto, o mínimamente se atreven a plantear dudas respecto a los proyectos del actual gobierno en “el camino de la industrialización de los recursos naturales y la diversificación de los circuitos turísticos”, serían “enemigos del progreso”. Y, lo que es peor, estos “enemigos” se estarían asociando en un “club”.

Es más: no solo son “enemigos”, sino que integran “sectores ultraconservadores que les interesa una provincia para pocos”.

 

La Fueguinísima Trinidad

Como los tres poderes republicanos habrían sido aunados en su ministerio, acaso en su preclara sabiduría (como corresponde a un país para tomar muy en serio, tal vez más que muy en serio), el ministro ya ha legislado, puesto en vigencia y juzgado que “hacer política obstaculizando el desarrollo de la provincia no es legítimo”.

En otras palabras, el Hombre de los Tres Poderes ha sentenciado que una opinión divergente: 1) “no es legítima”, 2) es “hacer política” y 3) es “obstaculizar el desarrollo de la provincia”.

¿Habrá que sacar licencia para opinar?. En ese caso, una nueva fuente de recursos para las arcas provinciales. Incluyendo folleto de instrucciones para emitir opiniones “legítimas”. U omitir las “ilegítimas”, como corresponde a un buen ciudadano de la comarca del triple alfajor de poderes, y un solo sabor ministerial.

 

Y como si esto fuera poco

Semejante poder debía ir – necesariamente – de la mano de un eficiente servicio de informaciones, cuestión de proteger al “progreso” de sus “enemigos”, anticipándose a sus perversas intenciones antiprogresistas. Es tan así que, en su versión 007 (o Torrente, no podemos dilucidar con exactitud), nuestro fueguino Richelieu habría detectado que “muchos de los que buscan parar esto, forman parte de espacios políticos” que buscan algún tipo de rédito”.

Aclaración necesaria: todos los encomillados y/o en negrita son textuales. No aplicamos intereses a la ortografía ni sintaxis. Tampoco hacemos descuento.

 

La Sociedad de los Goebbels muertos

Sus enseñanzas no murieron con él, en el bunker de Berlín. No. Vivitas y coleando, se pasean por las calles de TDF. Y por toda su geografía. «Hay que hacer creer al pueblo que el hambre, la sed, la escasez y las enfermedades son culpa de nuestros opositores», decía el ministro nacionalsocialista.

Planteamos las cosas como son. Muy objetivamente, desde ya. Quedará, para optimistas o pesimistas, ver el facho medio lleno o medio vacío. Erróse: el vaso.

 

Chocando calesitas

Los propensos al “fundamentalismo”, los “ultraconservadores”, la gente que le da la “espalda a miles de fueguinos que necesitan empleo”, las personas que ponen “palos en la rueda y no quieren que se haga nada» o “tienen sus problemas económicos resueltos y no quieren dejar que el resto avance” … en buen romance (y en propias palabras del ministro), los clubes de “enemigos” han sido claramente identificados.

Serían los que critican, en el paquete de medidas gubernamentales y progresistas a favor de “crear puestos de trabajo”, detalles intrascendentes tales como, por dar ejemplos (y poder identificar a los “enemigos”):

– Que el Canal Beagle termina en el Canal Beagle, y no incluye costas frente a Isla de los Estados, tal como supondría explícitamente el Secretario de Agroindustria y Pesca de TDF en la cuestión salmoneras (con silencio igualmente explícito de la Legislatura).

– Que la granja multitrófica no deja de ser un corral, expuesto en el Canal Beagle a los temporales predominantes, salvo que se ubique al proyecto experimental al abrigo, en costas de tan escaso interés turístico y ambiental como las del Parque Nacional (Bahías Almirante Sáenz Valiente o Lapataia, por ejemplo), islas Bridges o cercanías de la pingüinera de Isla Martillo.

– Que tanto salmoneras como granja podrían ser evaluadas científicamente con el mismo interés que un sistema de acuicultura con recirculación de agua y control de efluentes, del que la FAO destaca su menor impacto ambiental, y que es de implementación creciente en el mundo (en el desarrollado, se entiende).

– Que la ruta costera presenta aspectos, tanto arqueológicos como inmobiliarios, y hasta de estudio de impacto ambiental sobre una traza definida (y no tentativa) que merecerían alguna atención.

– Que lo de la caza del guanaco se ha estudiado con un rigor rigurosísimo. Tanto, que parece un proyecto autovetable.

 

Alianza contra el progreso

En suma, los “enemigos” están. Y bien ha obrado el ministro en señalarlos con su dedo descalificador, poniéndolos a la vista del pueblo. Están entre nosotros, acechando, asociándose en clubes antiprogreso. Es válido agraviarlos desde la función pública, porque viven pergeñando nuevas acciones contra el desarrollo fueguino.

 

Rara Avis

Es de suponer que el ministro considere, al suyo, como un gobierno de hacedores. Cosa extraña, por lo tanto, que sea tan susceptible a la crítica.

Normalmente, tomarse el trabajo de responder a las opiniones divergentes, le resta tiempo al hacedor para considerarlas, sopesarlas en relación a su juicio a priori, y tomar la mejor decisión.

Y si hay algo que no les sobra a los hacedores, es el tiempo.

 

A gusto del consumidor: siembra directa

Los principios de la propaganda de Goebbels, finalmente, parecieran haber sido bien sembrados.

En Tierra del Fuego, al menos. No es un tema menor que los motes agraviantes surjan de la palabra explícita de un ministro, que supo también desempeñarse como Secretario de Comunicación Institucional de otra gestión provincial.

Al fin de cuentas, los agravios a ciudadanos fueguinos no parecen sino surgir de esos mismos principios.

Por ejemplo, el PRINCIPIO DE SIMPLIFICACION Y DEL ENEMIGO UNICO: “adoptar una única idea, un único símbolo; individualizar al adversario en un único enemigo”.

Ha sido el propio ministro el que ha planteado el tema en términos de “enemigos”, encarnando, evidentemente en sí mismo y su gobierno, el “progreso”. Es difícil encontrar ejemplos (por lo menos recientes) en que un funcionario público califique, como “enemigos”, a quienes plantean dudas sobre la mejor decisión de actos de gobierno. Máxime cuando las dudas esbozadas se basan exclusivamente en cuestiones técnicas (discutibles pero técnicas al fin), y evitan escrupulosamente sugerir – directa o indirectamente – propósitos subalternos.

 

Nobleza obligará

Es de esperar que las apreciaciones sobre la lógica propagandística sean infundadas. Y que hasta mediará una disculpa (de difusión semejante). No hay motivo por el cual poner en duda – a priori – la buena fe e intencionalidad de un funcionario, y es de gente bien saber disculparse. Todos cometemos errores. Tiene, en todo caso, la pelota en su cancha. En caso de hacerlo, su gesto noble debería ser reconocido. Hasta con excusas por el tono de mordacidad, o la eventual exageración en los paralelismos utilizados en esta publicación.

Ningún problema en volver sobre los propios pasos si, del otro lado de la discusión, surge la consabida disculpa por los agravios arrojados gratuitamente sobre ciudadanos fueguinos, en ejercicio pleno de su libertad de opinión sobre los actos de gobierno.

PROA AL FUTURO RADIO. Producción General: Ricardo Adolfo Ferradas. Dirección Periodística: Marcelo Muchi

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