Funciona con luz infrarroja lo que no solo permite hacer el estudio con las pacientes acostadas sino que puede aplicarse en forma rutinaria sin contra indicaciones incluso en embarazadas.

Con el mamografo óptico, desarrollado por un equipo de investigación de la Provincia de Buenos Aires, no se requiere compresión mecánica y puede ser utilizado de manera rutinaria incluso en embarazadas.

Desarrollado por el Grupo de Óptica Biomedica del Centro de Investigaciones en Física e Ingeniería de la CIC, el novedoso mamografo utiliza luz infrarroja en lugar de Rayos X para la formación de imágenes médicas de los tejidos mamarios, lo cual lo convierte en un método complementario al tradicional que permite un uso más rutinario e intensivo por su ausencia de contra indicaciones.

Esta característica, sumada a que su aplicación no requiere comprimir las mamas, le mereció al equipo de investigadores de la CIC el segundo premio en el Concurso del Instituto Balseiro 50K.

Se trata de una prestigiosa distinción que reparte u$d 50 mil entre los mejores planes de negocios desarrollados por jóvenes tecno emprendedores de nuestro país.

“El objetivo de nuestro mamografo óptico no es reemplazar a la mamografia tradicional, que hasta ahora es el mejor método que hay, sino ofrecer un dispositivo que los médicos puedan aplicar en su consulta con más facilidad; una opción que además brinde soluciones en áreas que la mamografia tradicional no puede cubrir, como el seguimiento continuo en mujeres más jóvenes”, explica Juan Pomarico, uno de los responsables del proyecto.

Más allá de que al basarse en luz infrarroja puede aplicarse sin ninguna restricción (incluso en mujeres embarazadas), el mamografo óptico ofrece la posibilidad de reemplazar la tradicional compresión de la mama por una situación más descansada para la paciente.

“Gracias a que la luz viaja de forma difusa dentro del tejido humano es posible colectarla desde la misma cara con la que se ilumina el tejido, como retrodispersada. Eso permite que -en lugar de comprimir la mama entre dos placas como se hace en las mamografias convencionales- la paciente descanse acostada boca abajo en una mesa con una ventana trasparente desde donde se ilumina y se recibe la luz”, cuenta el investigador.

Cómo funciona el dispositivo

El estudio se realiza con la paciente acostada boca abajo en una mesa con una ventana trasparente desde donde se emite y se colecta la luz infrarroja en lugar de Rayos X, cuya aplicación está contraindicada durante el embarazo y puede resultar nociva en forma frecuente a largo plazo.

El hecho de que la luz infrarroja puede colectarse desde la misma cara en la que se emite evita tener que comprimir el tejido entre dos placas.

PROA Al Futuro RADIO. Producción General: Ricardo Adolfo Ferradas. Dirección Periodística: Marcelo Muchi

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