ALIENÍGENAS

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Los convulsiones sorpresivas ocurridas en Chile nos dejaron atónitos a todos.

Por Juan Martín Perkins.

Por su puesto, como de costumbre, el periodismo argentino ya es especialista en la problemática social chilena y nos inunda con cataratas de crónicas sobre lo que, para ellos, siempre es la crónica de una muerte anunciada. Eso si, todos escriben y hablan con el diario del lunes.
Hay para todos los gustos visiones e interpretaciones de todo tipo. Abundan las de los que se creen que, hablando difícil, obtienen un plus de autoridad editorial.
Un tal Cubillas titula: “Las movilizaciones horizontales en Chile impulsan doxarquías para consagrar la alter política”. Cuando terminé de leer el artículo se me escapó un “que te recontra”, por las dudas.
La verdad es que los comunicadores no nos están ayudando a entender. Entre la deshonestidad intelectual, las palabras rebuscadas, el idioma inclusivo, sus egos y especulación ideológica, no hacen mas que confundir.
¿Que pasa en Chile? ¿Cómo puede ser? El país mas laborioso y pujante de Latinoamérica durante los últimos 25 años… con la macro mas ordenada de la región, con crecimiento sostenido durante años, democracia estable, alternancia de partidos en el poder, bajos índices de pobreza y en descenso, inflación baja… todo un lujo visto desde este lado de la cordillera…. ¿Qué pasa en Chile?
La evolución que han tenido en los últimos años es sorprendente, sin embargo, todo parece estallar y volar por los aires.
Versiones conspirativas dan cuenta de fogoneo terrorista cubano venezolano y el eje foro de San Pablo. OK, es cierto que hubo acciones que provocaron eventos muy sincronizados y por demás violentos, no se puede negar, pero además, ¿qué pasa en Chile? Algo peor que un terremoto de 8 grados y una invasión alienígena?. Algo como para que los chilenos salgan a demoler su propia casa construida con tanto esfuerzo y perseverancia. Algo como para que la primera dama diga la tilinguería de que a partir de ahora tendrá que compartir algunos de sus privilegios.
No pregunto que pasa en Chile para criticar al país vecino, lo hago para tomar conciencia y preguntarnos… ¿Y por casa cómo andamos?
Les pregunto a los opinólogos esos que hablan difícil y que saben de todo. Les pregunto para que no hagan como en Chile, que salen a explicar después de hacer la plancha, cuando ya estallaron y vuelan por el aire abrazados a la garrafa. En Chile habrá causas que acá no sabemos explicar pero que las hay las hay. Varias y simultaneas.
Sugiero que en vez de criticar, mas vale miremos para adentro y revisemos las nuestras, no sea cosa que los alienígenas crucen la cordillera cuando no les guste el resultado electoral.
Porque aquí también tienen tela para cortar… y mucha. Aquí también tenemos agenda ONU idiota de toda idiotez absoluta. Aquí también somos abiertos y generosos para todo aquel que quiera habitarnos, parasitarnos y operarnos, dejando las fronteras bien abiertas.
A diferencia de Chile nuestras fuerzas armadas no son timoratas y vergonzantes en la acción como los Carabineros. Acá son, directamente, un detalle simbólico y decorativo atado de pies y manos.
Hay que tener en cuenta, también, el caldo de cultivo que representa la debacle económica, corregida y aumentada por el resultado de las PASO… mas la predica del marxismo cultural con el que se bombardea a la ciudadanía desde hace tantos años, durante todos los gobiernos hasta la fecha desde la democracia.
¿Lo estamos viendo? El periodismo, los comunicadores y la corpo política viven fomentando la lucha de clases desde la lógica de suma cero.
Al 35/40% de los argentinos, que son pobres, se les dice que lo son porque los que no son pobres los han despojado. Así se hace política en la Argentina, a partir de profundizar la GRIETA.
Yo aviso, porque el lunes tendremos un resultado de las elecciones y, aunque todos nos digan que hemos vivido una fiesta de la democracia, el desafío seguirá estando allí, sepamos que estamos sentados sobre un polvorín con la misma agenda de Chile, Bolivia, Ecuador, Perú, Venezuela que ya tienen a los alienígenas en la calle y rompiendo todo.
A los males hay que evitarlos con acciones concretas antes de que ocurran… explicarlos cuando ya es tarde en largas crónicas de palabras difíciles es de impotentes.
¿A vos te sirve echar la culpa al capitalismo?
Estamos en guerra dijo el presidente del país trasandino. El mismo que pudo rescatar a los mineros de las entrañas de la tierra. Y es verdad, estamos en guerra y la venimos perdiendo por paliza… porque nunca la vemos venir. Vivimos haciendo la plancha.

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